Marca Personal

Cómo definir el propósito de tu marca en una frase

La mayoría sabe a qué se dedica. Muy pocos pueden decirlo en una sola frase que también diga el para qué. Aquí la estructura que uso con mis clientes.

Por Yugeydi Fernández··3 min de lectura
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Cómo definir el propósito de tu marca en una frase

La pregunta que más paraliza a los emprendedores que trabajan conmigo no es cómo conseguir clientes ni cómo poner precio a sus servicios.

Es esta: ¿cuál es exactamente el propósito de tu marca?

Cuando les pido que lo escriban en una sola frase, pasan dos cosas. La primera: se ponen nerviosos. La segunda: escriben algo tan vago que podría ser el propósito de cualquier marca del sector.

El problema no es falta de claridad sobre lo que hacen. El problema es confundir el qué con el para qué.

La diferencia entre el qué y el para qué

Cuando dices "soy diseñadora gráfica" o "hago coaching para emprendedores" estás describiendo lo que haces. Eso no es tu propósito. Es tu actividad.

El propósito responde a una pregunta diferente: ¿por qué existe tu marca en el mundo y qué cambia gracias a ella?

No es una respuesta filosófica. Es una declaración práctica que debería guiar cada decisión que tomas sobre tu negocio. Qué clientes aceptas, qué proyectos rechazas, cómo comunicas, qué contenidos creas.

Si tu propósito no orienta ninguna decisión real, no es un propósito. Es un eslogan.

La estructura que funciona

La frase de propósito que uso con mis clientes tiene tres partes:

A quién ayudas más qué transformación produces más para qué resultado más grande.

No tiene que sonar exactamente así. Pero esas tres piezas tienen que estar, aunque estén implícitas.

Ayudo a [perfil concreto] a [hacer o dejar de hacer algo específico] para que puedan [resultado que importa de verdad].

La trampa más común es quedarse en la primera y la segunda parte y nunca llegar a la tercera. La tercera es la que diferencia un servicio de un propósito.

Ejemplos reales para que se entienda

Patagonia no dice "fabricamos ropa outdoor de calidad." Su propósito declarado es "estamos en el negocio de salvar el planeta." Todo lo que hacen, desde los materiales hasta la campaña de "no compres esta chaqueta" del Black Friday, tiene coherencia con esa frase.

No tienes que salvar el planeta. Pero el nivel de especificidad es el que importa.

Una fisioterapeuta que trabaja con madres postparto podría decir: "ayudo a mujeres que acaban de tener un bebé a recuperar su cuerpo sin vergüenza para que vuelvan a sentirse a gusto en él." Eso es un propósito. "Ofrezco tratamientos de fisioterapia especializada" es una descripción de servicios.

Una consultora de producto digital podría decir: "ayudo a startups en etapa temprana a no construir lo que no necesitan para que lleguen a su primer cliente real con la mitad del presupuesto." Eso orienta decisiones concretas.

Mujer anotando ideas en un cuaderno junto a la ventana con luz natural

Cómo encontrar tu versión

Hay un ejercicio que funciona bien para desbloquearse.

Escribe respuestas a estas tres preguntas sin pensar demasiado en si suenan bien:

  • ¿A quién específicamente le cambias algo con lo que haces?
  • ¿Qué tiene esa persona diferente después de trabajar contigo que no tenía antes?
  • ¿Por qué eso importa más allá del servicio en sí?

Con las respuestas delante, intenta comprimir todo en una sola frase. No tiene que quedar perfecta a la primera. Suele tomar varias versiones.

Lo que buscas es una frase que cuando alguien la lea piense "esto es exactamente para mí" o "esto no es para mí." Ambas reacciones son correctas. El propósito no es incluir a todos.

Una marca con propósito claro no necesita convencer a cada cliente de que la elija. Necesita que el cliente correcto la encuentre y reconozca que es su sitio.

Qué hacer con esa frase una vez que la tienes

El propósito no es para el footer de tu web. Es para ti.

Cuando tengas una frase que te parezca honesta, ponla a prueba con estas preguntas: ¿Hay proyectos o clientes que rechazarías si esta frase fuera tu guía? ¿Hay algo en tu comunicación actual que la contradice? ¿Describe solo lo que haces ahora o también lo que quieres construir?

Si la frase pasa ese filtro, tienes algo con lo que trabajar.

Si no, toca volver al ejercicio y ser más específica. La vaguedad en el propósito siempre viene del miedo a dejar a alguien fuera. Y ese miedo es exactamente lo que hace que todo suene igual.

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Yugeydi Fernández

Escrito por

Yugeydi Fernández

Contadora, coach empresarial y mentora de emprendedores. Directora de EntreKlass (entreklass.es), academia de educación financiera y liderazgo para niños. Te ayudo a definir un camino claro para enfocar tu energía y crear tu marca personal desde tu propósito.

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